X-175
Buenos Aires, Argentina
En esta casa, las líneas rectas ceden protagonismo a formas que envuelven y sorprenden en cada rincón: desde la escalera que se intuye desde afuera hasta la biblioteca que abraza el escritorio, la isla de cocina que gira suavemente y el óculo que dibuja un cielo propio sobre el espacio. Cada curva tiene una razón de ser: acompaña un recorrido, enmarca una vista, suaviza el encuentro entre ambientes.
Las celosías de madera filtran la luz y crean juegos de sombras sin encerrar, mientras el exterior entra sin pedir permiso: por los grandes ventanales, por las galerías, por cada transparencia pensada para que el verde esté siempre presente.